QUERER LAS COSAS INMEDIATAMENTE

Amanda Fonoll Aymerich

Mi primer año en Santiago fue algo- por no ser dramática- complicado. Supongo que todas las personas que viven lejos de su lugar de nacimiento pueden sentir algo parecido. Echas de menos cosas que no sabías que se podían echar de menos (por ejemplo, echaba de menos escuchar hablar a la gente en catalán, ¿perdona?). Esa nostalgia se incrementó al no saber muy bien hacia dónde ir. No conocía el sitio, no conocía a las personas, no conocía nada.

Así que lo primero que hice fue recorrer Santiago echando mil cv’s a mil sitios diferentes. Como pollo sin cabeza. Quería sentirme productiva, quería sentir que estaba haciendo algo con mi vida, quería resultados.

En medio de este caos, me rompí la pierna y estuve inmovilizada más de 6 meses. Y no me quedó otra que PARAR. Al principio pensé: ¿en serio? ¿ahora? Pero en realidad ese parón «obligado» me sirvió para no sentirme culpable por no tener resultados momentáneos.

¿Y por qué os lo cuento? Porque muchas veces cometemos el error de cuando queremos algo, lo queremos YA. Sin parar ni reflexionar acerca de: qué quiero, cómo lo consigo, y si eso me va a hacer sentir bien. Encontrar un trabajo que sea coherente con lo que somos no es fácil. A mí me costó lo mío. Pero ahora lo tengo claro porque es dónde más cómoda me siento. Me dirijo a vosotr@s, personas que han perdido un empleo, personas que quieren reinventarse, personas que no saben hacia donde ir, personas que necesitan cuidarse, personas que quieren un cambio en su vida.

Hoy me siento más conectada con mi esencia que en ningún otro momento de mi vida. Hago lo que me gusta y lo hago bien sin perder mi manera de ser (soy informal, soy directa, soy divertida). Puedes elegirme o no. Te puedo gustar más o menos. Pero que sepas que, si quieres, te acompaño en esa búsqueda compartiendo contigo lo que funciona. 

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